Más de alguno que ha estudiado diseño se acordará de uno de los más particulares exámenes de evaluación que se realizan los primeros días de clases de la carrera, especialmente diseño en comunicación visual o gráfico (que vendría siendo los mismo)...

Este exámen consistía en dibujar de memoria una serie de cosas que el profesor te indicaba (haciendo como que sabía) ...

Uno de los objetos a dibujar era una bicicleta...qué objeto más visto, más usado, más antiguo de la historia!... hemos tropezado con cientos de ellas desde que somos unos enanos y es dificil que nos muramos sin seguir viéndolas...el caso es que uno piensa que tiene bastante incorporada la anatomía de la bicicleta, es una imagen bastante vista, sin embargo, no adquirida...pues diría con acierto que el 99,9 % de los compañeros míos, incluyéndome obviamente, no supieron dibujarla...Mi bicicleta al menos no andaba...

Luego pasaron los años de la carrera, obviamente fuimos adquiriendo algunos conocimientos que nos permitieron realizar ciertas cosas, algunas con más destreza y talento que otras...algunas relacionadas con el diseño propiamente tal y otras que nos sirvieron para la misma vida...en fin, algo pasó...

Sin embargo, creo que nunca nos enseñaron a dibujar la bicicleta famosa...y si me hicieran dibujar una bicicleta en estos momentos, quizás mis resultados no serían tanto mejor que en aquel tiempo...

Todo lo que cuento aquí, no tiene una relación directa directa con el tema de este artículo, pero sí ejemplifica lo que siento que me ha quedado del retazo olvidado de la educación que recibí...Pues con el paso del tiempo me he dado cuenta que las cosas que realmente quedaron en mí tuvieron siempre una carga muy especial...Por ejemplo en el colegio, no recuerdo las materias...no recuerdo fechas, no recuerdo las fórmulas, ni la álgebra, no recuerdo todos los libros que leí... todos los recuerdos que tengo, estuvieron ligados a algo especial, por ejemplo: una profe apasionada que nos leyó a Vicente Huidobro con un carisma impresionante, que se le salía el alma por el pecho...Un profe medio loco que nos hablaba de Nietzsche como si lo tuviera al lado y escupía algunas babas pequeñas de la pura pasión...me acuerdo de "El mío Cid Campeador", cuando tuvimos que dibujar en un comic, uno de sus capítulos..."Viaje al centro de la Tierra" de Verne, porque mi mamá fue la que me tuvo que leer el final, porque yo moría de fiebre, y me leyó la parte donde llegan al centro de fuego...al centro de la tierra!!!....etc, etc...

TODOS pero TODOS los recuerdos que tengo de la educación en la sala de clases estuvieron ligados a algo afectivo, apasionado, medio freak si se quiere, etc...Del resto, ni me hablen...Todo el conocimiento lo he visto en serios aprietos, reforzándolo, cuando lo necesito, con internet u otras cosas, para terminar diciendo: ahhhhhhh...verdaaaad.

Obviamente la información no tiene mucho que ver con el conocimiento, ni siquiera tanto con la inteligencia...una persona puede ser una biblioteca de conocimientos, pero inútil tal vez a la hora de gestar juicios, ordenar, analizar, etc...hay inteligencias sociales bastante sorprendentes de personas que no son un memo exacto de información...En ese sentido, acordarse al pie de la letra de todo lo que adquirimos, puede ser relativo también...

Pero vaya que importante es incorporarle significado a la educación...la mayoría de los que estudiaron por ejemplo en los 80, sabrán lo que les digo: un cuaderno y a memorizar!...con pena de que en plena prueba lo aprendido durante los días anteriores se fuera cual mandala tirado al río.

Creo que la educación tiene un lindo sentido en la vida, pero cuando ésta es incorporada como parte de ella, incluso en tus recuerdos próximos. Pierde absoluto valor todos los años que estudié en el colegio, la plata en micro, la mensualidad, el uniforme, el sueldo del profe, el sueldo del caballero que sacaba los papeles arrugados del tacho de la sala...todo pierde sentido si la educación se platea como una carrera de caballos, como un supermercado de ramos...

Creo que la verdadera educación que encontré y que busqué, fue gracias a que YO decidí leer el libro que YO quería, el curso que YO quería, la canción que YO deseaba cantar...esto quiere decir, que poco de lo que aprendí e incorporé fue en las aulas con un profe fome adelante que repetía, cual mantra, lo mismo de siempre...

Lo que aprendí fue porque había alguien apasionado, disfrutando el enseñar, enamorado con lo que hacía, sabiéndose a si mismo en cada palabra y en cada movimiento...Ahí se quedó mi cabecita chica, ahí se quedaron pegados mis oidos y mis ojitos...y el bichito para que yo me interesara, me dejó la duda...y el camino.

El resumen de todo esto es que:

1.- Chuatas que nos falta...¿Cómo arreglarlo? ¿Por qué a veces siento que están saliendo monos de los colegios?.

2.- No sé dibujar la bicicleta de memoria y nunca me enseñaron. Se rieron, se burlaron, nos juzgaron, pero no nos enseñaron.

3.- ¿Es tan válido cuestionarse eso de que si uno se va a vivir afuera, a un pueblo, tu hijo tendrá problemas por la clase de colegios al cual irá?...¿Dónde está la educación instalada?.

Un abrazo, bienvenidos los comentarios.

Susana Sánchez C.

Pd: También dentro de las cosas por dibujar en ese examen estaba el logo de coca cola.